Una carta encontrada

Sobre las mareas del sueño se extiende el mensaje. La noche puede traernos una presencia más extraña que la muerte. Indescifrable, indecible, innombrable y el silencio se apodera de mi lengua. Observa la noche, en los recovecos de la oscuridad se encuentra más oscuridad. No hay fin.


Haz venido a visitarme. Haz dejado la habitación fría, casi helada y la estela de tu loción en tu almohada. No entiendo lo que quieres. Los sueños hablan el lenguaje de los símbolos. ¿Cómo traducirte?


No puedo recordar la luz del sol. Duermo durante el día, en la noche te busco en las sombras. El abismo de los sueños y la irrealidad del inconsciente me unen a ti. Esta casa guarda una tristeza. No debí haberte invitado a venir. Hubo días de claridad en donde pensaba que tal vez tú y yo ya habíamos vivido aquí. Pero llegó la tristeza.


En el patio se refleja la luna roja. La marca de sangre no se borra. ¿Por qué se hacen esas cosas?



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