Un lugar en silencio llega a los cines

Desde inicios de la pandemia uno de los estrenos que se vio eclipsado y a su vez uno de los más esperados fue justamente A quiet place ó Un lugar en silencio. Ahora siendo mitad de 2021 tenemos la oportunidad de disfrutar de esta cinta que nos regresa la emoción por conocer la segunda parte de la historia que a muchos nos atrapó hace un par de años.


John Krasinski retomando sus deberes como director y guionista, Un lugar en silencio Parte II es todo lo que una segunda parte debería ser. Si bien no ofrece el factor sorpresa que su predecesora, esta entrega se expande exitosamente en su universo y temas, y al mismo tiempo enriquece a sus personajes trazados de manera satisfactoria. Cualquiera que esté esperando sustos, se alegrará de saber que aquí hay montones de bestias rapaces, detectoras de sonido y devoradoras de humanos.



Krasinski comienza su secuela llevándonos de regreso al primer día de la invasión, para concretar los orígenes de los monstruos y darse un poco de tiempo en pantalla. Luego nos encontramos con Evelyn (Emily Blunt), su hija Reagan (Millicent Simmonds), su hijo Marcus (Noah Jupe) y su bebé, justo después de los eventos ocurridos en la primera película. Las circunstancias los han obligado a dejar la granja que fungió como su refugio. En medio del desolado paisaje y la presentación de otro sobreviviente (Cillian Murphy), la pequeña familia termina por separarse.

Dividir la atención entre personajes distantes entre sí, suele disipar la atención en escenarios como este, pero Krasinski lo hace funcionar para Un lugar en el silencio Parte II. Aquí se luce como cineasta al construir el suspenso con escenas inteligentes e introduciéndonos de nuevo en estos personajes que están en constante peligro.



Aunque tiene varios momentos para brillar, Blunt toma un papel secundario en esta entrega. Aquí, todo se trata de los talentosa Simmonds como Regan con discapacidad auditiva. Tras tropezar con el talón de Aquiles de las criaturas en la primera película, Regan está ansiosa por encontrar y ayudar a otros; la valentía y la fortaleza que Simmonds proyecta en su actuación —sin palabras—, proporcionan la columna vertebral dramática de la película. Noah Jupe también atrae completamente nuestras simpatía, Cillian Murphy es una adición convincente al conjunto, y los viciosos alienígenas una vez más representan una amenaza real.

Esta secuela se siente fresca, a pesar de que replica la fórmula ganadora de Krasinski de sustos de ciencia ficción dentro de un contexto familiar. Siempre que parece dirigirse a un territorio de género familiar, se produce una bola curva que expande el mundo de la película sin perder su sentido de claustrofobia y miedo inminente a lo desconocido que aterriza en forma de alienígenas.


¿Ustedes ya la vieron?


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