Ominoso

Un frío otoñal se cuela entre los agrietados muros de la Morgue. Cada noche es noche eterna en nuestro recinto, pero estos meses comienzan a ser más especiales; una atmosfera oscura vibra de piso a techo. La magia, el horror, los cadáveres sollozando, los embalsamadores inclinados sobre las planchas… Todo aquello profano y prohibido parece adquirir más fuerza.

Reportum Pandemonium está encantado y las llamas del averno truenan cada que demonios burlones saltan de un lado a otro en lo que pudiese describirse como una hipnótica danza infernal.


Hay tanto por decir, tantas cosas que contarles y a la vez tantos cuerpos que recoger, tantas almas que condenar que no se puede hacer otra cosa sino recurrir a la brevedad propia y directa.


La nota de este domingo la abrirá uno de los pasajes más oscuros dentro de la psique colectiva mexicana. Un episodio brutal que tuvo lugar hace 53 años. El 2 de octubre de 1968, el aire de la ciudad de México se impregnó del olor nauseabundo de la pólvora y de sangre, sangre misma que corrió entre las losetas de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

El movimiento estudiantil del 68’ había reunido a estudiantes de universidades, preparatorias, vocacionales, pero también a amas de casa, profesionales titulados, sindicatos e intelectuales que exigían el cumplimiento de sus derechos y demandas en lo que entonces era el gobierno de Gustavo Días Ordaz.


Poco antes de las 6 de la tarde, la manifestación pacífica estaba por terminar cuando un helicóptero comenzó a sobrevolar la plaza. Desde él se dispararon bengalas, siendo ésta la señal para que los francotiradores del Batallón Olimpia comenzaran a abrir fuego sobre la gente reunida. Los miembros del batallón vistieron de civiles y portaron un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda para identificarse.

En medio del caos todas las personas trataban de huir, de esquivar las balas y corrieron por toda la plaza y a las inmediaciones del edificio Chihuahua donde pocos se habían podido esconder gracias al resguardo de familias que vivían ahí y quisieron ayudarlos, pero, el ejército sin una orden judicial pronto comenzaría a irrumpir en cada uno de los departamentos. La cifra de personas asesinadas nunca se dio a conocer realmente, pero se estima que el gobierno mexicano fue culpable de la muerte y desaparición forzada de más de 300 personas, de más de dos mil detenidos en campos militares y de un aproximado de 53 heridos de gravedad.



En su momento no se habló de ello en las noticias, se trató de censurar lo incensurable y con el pasar de los años la historia cobró fuerza.

La periodista italiana Oriana Fallaci que perteneció a la Resistencia contra la ocupación nazi en Italia con tan sólo 14 años, al quedar en medio de un fuego cruzado, quedó herida por tres impactos. Fallaci prometió nunca volver a México, donde presenció lo que llamó: "la matanza de Herodes".



Luego, en punto de las 3 de la madrugada del 3 de octubre de 1968 una serie de luces intermitentes rojas se reflejaron en los plafones del edificio.

«Saltamos de sorpresa y me asomé; era un convoy de más de 50 ambulancias que entraba a la plaza: en ellas se llevaban a los heridos de la balacera ocurrida durante la madrugada. Los muertos en la misma fueron tendidos sobre el estacionamiento. Eran niños, mujeres, hombres, ancianos, jóvenes que vivían en los departamentos, así como algunos estudiantes que se habían refugiado en los inmuebles». Contó Sergio Bazán, quien se encontraba en el departamento 601 del edificio Guanajuato.

El 2 de octubre no se olvida para el pueblo mexicano… Y para sus fantasmas tampoco.

Previo a la masacre, la Plaza de las Tres Culturas ya había sido testigo mudo de continuos derramamientos de sangre; en su función de plaza ceremonial de los aztecas (donde sí, abundaban los sacrificios humanos como ofrenda), después durante la conquista española de México.

Por ello y por todo su misticismo maldito ahora es noticia y se cuenta que, durante las noches quietas, aún pueden escucharse ecos del pasado y si uno camina por sus inmediaciones le da la sensación de sentirse perseguido u observado por todos sus flancos. Ha habido reportajes incluso de fantasmas de la época previa a la conquista. Y dentro del edificio Chihuahua la bruma pesada de la desgracia se vuelve sofocante al ocultarse el sol: vecinos y visitantes han reportado escuchar pasos corriendo acelerados, como si de muchas personas se tratase, como si quisieran escapar de algo o alguien. Se suman las noticias a voces de golpes en las puertas de distintos departamentos, gritos ahogados pidiendo ayuda y un frío sepulcral en el momento de dichas manifestaciones.

Pero cuando los vivos se asoman para tratar de identificar el origen de los sonidos o socorrer a quien con tanta desesperación pide ayuda… Se encuentran solo con pasillos tenuemente iluminados… Vacíos.


Los residentes más longevos de las inmediaciones cuentan que a veces, en las tardes de lluvia es posible ver agua correr de color rojo en la plaza.

«La plaza era una ratonera, y el edificio Chihuahua, la trampa» declaró Mario Alberto Sierra, exmiembro del Ejército.

En el Chihuahua como en el edificio Nuevo León en lo más hondo de sus sótanos habían escondido pertenencias de las personas fallecidas o arrestadas: mochilas, relojes, ropa ensangrentada, etc.


A día de hoy, existe la leyenda urbana de que el lugar está maldito y de cuando en cuando, cada cierto número de años la Plaza misma exige una cuota de sangre. Razón por la que se ha visto plagada de innumerables muertes, tragedia y desolación. Las parcas que la resguardan parecieran sedientes de almas nuevas. Después del 68, más personas murieron debido al terremoto de 1985.


¿Ustedes creen en maldiciones?


Efemérides Macabras

  • 5 de octubre de 1864. Nace Louis Jean Lumière, coinventor, junto a su hermano Auguste, de la primera máquina capaz de filmar y proyectar imágenes en movimiento. A ellos se les debe las bases del cine.

  • 7 de octubre de 1885. Nace el físico danés Niels Bohr, Premio Nobel de Física (1922) conocido por su contribución al desarrollo de la teoría atómica y la mecánica cuántica.

  • 8 de octubre de 1963. Fallece en la ciudad de México a los 54 años la querida, mística, bruja, musa y pintora Remedios Varo. Referente del surrealismo pictórico y creadora de mundos fantásticos donde retrataba la libertad a la que aspiró toda su vida. Podía ser lo que ella quisiese y su obra evocaba arrebatadores dejos de asombro, magia y cierta melancolía.

  • 9 de octubre de 1964. Nace en Guadalajara, el director de cine mexicano Guillermo del Toro. Querido por muchos y apreciado por afirmar la belleza de la oscuridad y los monstruos.

''Desde chico encontré más compasión en los monstruos que en el santoral católico, y desde entonces son para mí una vitalidad creativa permanente. Hay gente que se encontró con Jesucristo, yo me encontré con Frankenstein''


Tenebris C.

La orgullosa señora del Pandemonium,

doncella de sombras, reina del Infierno.



Los echaba mucho de menos.


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