• La Chica Llamada Cuervo

La Duda

Dicen que el miedo viene de lo desconocido, no sabemos qué pasa cuando se apagan las luces y cerramos los ojos para dormir, es un pequeño simulacro de la muerte.


Habían pasado ya varias noches en que el Cuervo no quería despertar de sus sueños, Había cubierto su cama con telas negras y se escondió debajo de ellas, su sueño era tan profundo que algunos de los monstruos de la casa juraban que ya había muerto.


Sin él, yo podía despertar en cualquier momento, incluso hasta irme de la Morgue, ¿qué es una persona si no deja ir a su trauma? ¿si vive fragmentada, o peor, unida a un monstruo? pero algo en mí me impedía dejarlo, así que me quedé y dormí también.


En el sueño viajábamos por un laberinto oscuro, nos dábamos la mano para cruzar, nunca había pensado en sus manos, pero ahí estaba yo, sosteniéndola, hasta que llegábamos a un precipicio y me pedía que saltara.

"En los sueños nadie se muere" , eso dicen todos también, entonces salté.


No sé qué pasó después, esa es la duda que me está volviendo loca, no sé en qué momento despertamos o si sigo dormida porque ahora estoy segura de que lo que tengo en mi rostro no es una máscara, y que mi cuerpo ha dejado de ser mío para ser de él. Me he rasguñado la cara frente al espejo para quitarme sus plumas de encima, pero sólo logro sangrar, y volver al punto de inicio.

La duda es el terror mismo, el dudar de ti mismo, el saberte ajeno a ti. Tal vez siempre fue este el plan, tal vez yo siempre fui el Cuervo e inventé esta historia para no sentirme fuera de este mundo.



Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
  • Facebook icono social
  • Twitter - círculo blanco
  • Icono social Instagram

Av Constituyentes 354, Panteón Civíl de Dolores, 11100 Ciudad de México, CDMX

© 2023 por Rigor Mortis.

Las ilustraciones de este sitio pertenecen a sus autores.