FEAR STREET: ¿ES REALMENTE BUENA?

Introducción al slasher clásico, adolescentes, amistad y la epitome al fan service es como describiría esta trilogía inmediata.



Lo pactado con sangre es deuda y como dicen por ahí, más vale tarde que nunca. Así que hoy mis cadáveres lectores llegó el día de hablar de una de las sagas recientes mas polémicas en el cine de streaming del horror actual: FEAR STREET.


Teniendo a Netflix como distribuidor oficial, Fear street es una trilogía de películas de terror adolescente basadas en distintos libros del autor de Goosebumps: R.L. Stine y creo que lo primero que hay que remarcar es la esencia presente de este autor en las películas. Sobre todo la primera: 1994.



La conexión para las tres partes es un pueblo en el que viven todos los protagonistas: Shadyside, lugar azotado por una antigua maldición lanzada por Sarah Fier, una bruja que fue ahorcada en el mismo pueblo, o al menos esa es lo que reza la leyenda en Shadyside. Que como consecuencia no cesará de caer la desgracia sobre el pequeño pueblo y sus habitantes.


Nuestra protagonista es Deena. Una típica adolescente en los 90s que tiene una sola cosa en la cabeza: Su ex, Sam. Junto con su lucha interna por recuperarla o superarla nos plantea la rivalidad entre Shadyside y Sunnyvale, el pueblo vecino que parece ser la perfección en todo, contrastante al primero, que es cuna de múltiples historias de asesinos seriales que se vuelven psicópatas aparentemente de la nada cada cierto tiempo. Podemos decir que esta primera parte hace homenaje al slasher, subgénero del terror que tuvo su boom a finales de los años 70 y a principio de los 80. Sin embargo esta primera cinta se centra mucho más en la influencia de Scream en los 90.

Desde la primera secuencia en la que vemos a una cara ya reconocida: Maya Hawk (Stranger things), quien da vida a Heather y pinta para ser la protagonista perfecta, sin embargo es asesinada en los primeros minutos de la película al igual que ocurrió con Drew Barrymore en una escena donde ambas reciben una escalofriante llamada, son perseguidas y apuñaladas, descubriendo la cara de su asesino en un traje blanco y negro.


Después de algunos sucesos desafortunados que sitúan a Deena y a sus amigos en el lugar y hora incorrectos, se desata contra ellos la ira de los asesinos. Convenientemente uno de ellos, Josh, el hermano de Deena conoce bien la historia detrás de la maldición de Sarah Fier y posee los registros de los asesinos de Shadyside, así como toda la información relacionada a la bruja. Guiándolos a encontrar la manera de deshacerse de ellos cuando buscan ir tras Sam por haber regado su sangre en los huesos de Sarah Fier y haber tenido visiones con ella, Deena y los demás intentarán salvarla de la muerte. A su vez esto los lleva a contactar a la única sobreviviente en el pueblo que también vio a la bruja: C. Berman. Lo que da pie a la segunda película: 1978 en la que Berman relata a Deena y Josh lo sucedido durante una masacre en el campamento Nightwing durante la década de los 70 donde ella y su hermana Cindy intentaron abatir a los asesinos armando una pieza del rompecabezas para derrotar a la bruja. La mano de Sarah Fier, que supuestamente cortó para permanecer en este mundo y mantener viva la maldición. Unirla con los restos de su cuerpo haría que termine al fin la maldición impuesta a Shadyside.



Esta segunda entrega encuentra su inspiración en Viernes 13, otro clásico del slasher que permanece en nuestra mente a la fecha. Desde la estética del asesino que nos remite a Jason Vorhees en la secuela de Viernes 13 hasta la temática de una masacre en el campamento esta película fue para mí la mejor de las tres y la mejor lograda también en cuanto a homenaje slasher, así mismo una forma de mantener vivo el subgénero para las nuevas generaciones, que pueden interesarse en los clásicos más grandes de Wes caven o John Carpenter.

Un dato por más interesante es que Fear street 1978 fue grabada en el mismo campamento que se usó para algunas tomas en la sexta parte de Viernes 13: Jason Lives. Y a su vez es un lugar embrujado lo que le da un punto extra a favor a esta producción.



Llena de referencias a la literatura, el cine, gore, suspenso y sin descuidar la historia y a sus personajes, la secuela de Fear street es una muy bien armada pieza para los más fanáticos del principio de los Slashers.


Una vez que Deena y Josh escuchan a C. Berman y cómo sobrevivió a las garras de la bruja deciden ir a terminar el trabajo y es ahí cuando el espíritu decide mostrarle a Deena como realmente sucedieron las cosas...

Deena es transportada a 1666, cuando en distintas partes del mundo se dio la caza de brujas y Shadyside que llevaba por nombre La unión, no era excepción.



Al estilo de Wickerman o The VVitch la historia de Sarah fier es relatada con mucha influencia de Folk horror y logra crear una atmósfera bastante convincente para explicar el origen de la plaga demoniaca que azotó al pueblo desde sus inicios. Aquí vemos a los actores repetidos de las cintas anteriores. Esto con la intención de dar a entender que se trataba de los antepasados de algunos de ellos y de una forma figurativa cómo ciclos que se repiten una y otra vez en Shadyside.





Entonces los chicos descubren que Sarah fue siempre inocente y el mal viene de quien menos lo esperan. Alguien que estuvo siempre presente en los asesinatos en momentos clave cuando nadie más podía estarlo, el sheriff Nick Goode. A lo que viene una de mis citas favoritas de toda la película: Goode is evil. que fonéticamente suena como el Bien es el mal, dando a entender que las apariencias pueden engañar y muchas veces nos dejamos llevar por la percepción que tenemos de alguien que es todo lo contrario.


Junto a Ziggy Berman, Deena y Josh logran encontrar la manera de acabar con el enemigo rompiendo para siempre la maldición que había pasado en generaciones de los Goode. Dejándonos un final agridulce que también nos remite al inestable optimismo de los slashers más revisitados.




VENCIÓ A LA CENSURA

En el 2015 20th century Fox comenzó a desarrollar la cinta, posteriormente Disney fue quien adquirió la empresa y el rodaje comenzó hasta Marzo del 2019. Estaba destinada a estrenarse en cines teniendo un mes de diferencia entre cada cinta, sin embargo el estudio comenzó a presionar a la directora Leigh Janiak con la clasificación R que envuelve a la sangre y violencia, ya que Disney no está de acuerdo con este tipo de géneros. Ella se negó rotundamente a esto siendo que la esencia por completo del proyecto necesitaba esta clasificación (y lo agradecemos)

No imagino cómo sería un slasher censurado. No tendría caso.

Debido a la pandemia y estas complicaciones, Fear street no fue estrenada en cines finalmente y fue Netflix quien insistió en hacerse de estas cintas para su canal de streaming, estrenando una película por semana.


La respuesta de la audiencia fue muy dividida. Es remarcable que Fear Street es una de esas sagas que las personas odian o aman, sin punto medio. Sin embargo fue mayormente bien recibida, lo que ha dado puerta abierta a que se creen más películas de este mismo universo. Está por confirmarse la cuarta película para el próximo año. Y no sé ustedes, pero yo sí quisiera ver un desarrollo de las historias de los asesinos, que me parecen increíbles y con mucho potencial. Más que nada Billy Barker, el niño creepy con el bate de 1922, el lechero asesino de 1953 y Ruby Lane, la cantante de 1965. Por ser mis décadas favoritas.


En conclusión mis cadavéricos y pútridos lectores, este me parece un muy bien ejecutado experimento nostálgico, que si bien no es lo mejor que ofrece el cine contemporáneo, si es una retroalimentación y una mezcla generacional para abrirnos la mente a nuevas propuestas que se alejen de los remakes lo más posible. A nivel técnico la iluminación en neones ya marcada como todo un estilo para el terror actual no se aleja tampoco en esta ocasión y nos somete a su atmosfera, los movimientos de cámara son prácticos y bien justificados. Estos combos de colorimetría, luz neon contrastada con oscuridad y crudeza más la sangre chorreante hace toda una experiencia para el espectador. Tiene una historia simple con buen desarrollo que plaga de fanservice a todos los amantes del cliché terrorífico (me incluyo) y creo que es ahí cuando no logra complacer a todo público puesto que no alcanzar a distinguir donde acaba lo fársico y comienza lo serio, pero sabemos esto también es una característica del tipo de estas pelis. Las actuaciones son bastante convincentes y se nota el trabajo y cariño detrás de todos.

Ahora te toca a ti contarnos qué tal te pareció y cómo describirías #FearStreet y si te gustaría ver más de Shadyside en un futuro.


Recuerda todos los miércoles volver a #Coffincinema para alimentar esas ganas de horror y cine.

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