El Monstruo de Louisiana

El viejo calendario de hojas amarillas marca 17 de octubre, lo que quiere decir que faltan catorce días para la llegada de Halloween o día de brujas. Nosotros en Rigor Mortis seguimos preparándonos para una de las fechas malditas predilectas de todos los embalsamadores y… No es difícil decorar cuando cadáveres reales se aparecen en nuestras planchas.


El 9 de octubre de 2013, American Horror Story estrenó su tercera temporada: Coven, temporada sonada por abordar a los personajes de las brujas, pero también por incluir en sus episodios historias basadas en la vida real.


Las cruentas narraciones de los guionistas de la serie trajeron a la vida a personajes tales como Marie Laveau y Delphine LaLaurie.


Laveau, nacida en el barrio francés de la ciudad, fue hija de un rico hacendado blanco y ella conocida como una renombrada practicante de magia vudú y de la brujería en general. Después de la muerte de su esposo y de sus dos hijos pequeños, comenzó a hacerse llamar como la Viuda de París. Abrió una peluquería en el centro de Nueva Orleans donde las mujeres más adineradas de la época llegaban a ella para pedirle favores especiales: amuletos para amarrar romances, para que sus negocios prosperaran, mantenerse jóvenes, sanar enfermedades propias o de sus familiares, así como obtener la atención de sus amantes.


Su siniestra influencia fue respetada y temida; sabía también de los secretos para preparar pócimas con diversos y extraños ingredientes: hierbas, aceites, piedras, huesos, cabello, clavos y tierra sucia y tenía pleno conocimiento acerca de las sustancias que provocaban la enfermedad, las alucinaciones y la muerte. Y su figura enigmática y celebre tenía una compañera bastante peculiar: una serpiente gigante de mascota a quien llamaba Zombie.

Su segunda relación amorosa fue con Christophe Louis Dumesnil de Glapion, con quien nunca se casó, pero SI tuvo 15 hijos, de los cuales solo le sobrevivieron dos. Los demás fallecieron siendo aún muy pequeños.



Todo el halo de misterio, de quieta calma y la certeza contada a voces de que Marie ayudaba a todo aquel que la necesitase le valieron ser centro de atención y noticias constantes hasta el día de su muerte el 15 de junio de 1881, a las 5 de la tarde. Su tumba sigue siendo motivo de peregrinaje para mostrar sus respetos a la Reina del Vudú. La magia que practicaba y lo que hacía con ella le ganaron el respeto de decenas de personas. Alrededor de ella se pueden encontrar hasta la fecha veladoras, fotografías, muñecos vudú y otros objetos alusivos a la religión africana.

El cementerio donde yacen los restos de Laveau es conocido como el sitio más encantado de Nueva Orleans.



Delphine LaLaurie por otro lado no inspiró respeto y devoción como Laveau sino más bien miedo. A ella se le conoció como El Monstruo de Louisiana. Su tétrica fama la hizo notable como una cruel asesina en serie, involucrada con la tortura y el asesinado de esclavos.



Oriunda de Nueva Orleans, contrajo matrimonio tres veces a lo largo de toda su vida donde dos de sus esposos murieron en extrañas y desafortunados incidentes. Al casarse con su tercer marido el doctor Leonard Louis Nicolas LaLaurie, se estableció en la famosa 1140 de Royal Street en Nueva Orleans.


La mansión fue totalmente remodelada después de adquirirla y no se escatimó en lujos para transformar la construcción en un verdadero palacio. Maderas preciosas y portones de hierro fueron traídos desde Francia, cortinas de tejido ingles en las ventanas, muebles y demás mobiliario italiano adornaban los aposentos que finalmente fueron decorados con alfombras persas y antigüedades. En 1832 un tercer piso fue añadido a la mansión y un sector especialmente dedicado a los esclavos en la parte superior. En esa época, era muy frecuente que las familias más acomodadas del sur de los Estados Unidos mantuvieran esclavos negros como mano de obra en sus fincas. Pero pronto muchas personas empezaron a notar que sus esclavos lucían más delgados y débiles que otros esclavos que trabajaban para otras familias. Autoridades policiales visitaron la mansión en Royal Street en más de una ocasión para devolver a algún esclavo que se había desmayado intentado hacer alguna tarea. Un número considerable de los que habían intentado escapar y la mayoría de las veces, cuando eran devueltos, nunca más se les volvía a ver.


Poco a poco las habladurías y los testimonios cobraron más fuerza, un abogado de la familia contó acerca de una pequeña esclava negra llamada Leah, de 12 años de edad quien en una fatídica ocasión huía al techo de la casa aterrorizada diciendo que su señora pretendía arrancarle la piel. Mientras lloraba aterrorizada, Delphine la esperaba con un látigo jurándole que el castigo sería mucho peor si no se callaba inmediatamente.

Cuando la niña se negó, su dueña tuvo que lanzarle piedras para obligarla a obedecer. La niña perdió el equilibrio y cayó rompiéndose el cuello. Furiosa, Delphine mandó a atar el cadáver de la niña en un poste y en seguida lo azotó repetidas veces.

Leah había jalado un poco el cabello de Delphine mientras la cepillaba, lo que había ocasionado la furia de esta mujer.

En otra ocasión, Delphine quedó insatisfecha con la comida servida a sus invitados ilustres a la mansión. Como forma de castigo, ordenó que los esclavos no recibieran alimentos durante días, pero los obligaba a ver mientras la familia ingería sus alimentos.

El 10 de abril de 1834, se desató un incendio en la cocina de la mansión de Royal Street.

Los propietarios no se encontraban