El pacto

“Yo Victoria, evoco tu nombre y poder. Maestra de los espíritus rebeldes. Señora V, yo te invoco. Háblale a este cuerpo. Ven a mí. Ven a mí. Ven a mí. Manifiéstate, estoy aquí. Renich Tasa Uberaca Biasa Alzar Señora V.”

Las luces se apagaron. Mi cuerpo dejó de ser mío, mis palabras nunca lo fueron. Hablo desde la noche, desde la noche hablo. Libérame.

Entradas destacadas