La Plaga

Leanan: Mi existencia en la tierra ha sido fugaz a comparación de la naturaleza y sus Dioses. Ellos reinaron pacíficamente por millones de años hasta que una raza alienígena dejó un plantío de microorganismos como parte de una experimentación. Con el paso del tiempo aquellos organismos cobraron fuerza e inteligencia, crearon su propio lenguaje y se fueron apropiándose poco a poco del mundo que los rodeaba.

Al principio todo fue armonía pero un pensamiento de superioridad se apoderó de ellos queriendo cambiar el entorno a su conveniencia acabando con lo más puro de éste planeta. Parecía que conquistarían todo sin barrera alguna, pero los dioses de la naturaleza respondieron con enfermedades y desastres naturales , aunque aquello no fue suficiente, eran una plaga.

Los dioses tuvieron una extensa plática llegando a la conclusión que la única salida sería enviar enfermedades mentales. A cada ser humano se le dotó de una o varias de ellas, el número de sobrevivientes bajó considerablemente, pero varias de aquellas enfermedades hicieron que acabaran más pronto con su entorno. Secaron los ríos, quemaron las selvas, mataron a todo animal que los rodeaba.

Lloraron de impotencia los dioses al ver que sus hijos morían y sufrían a manos de unos maníacos, con el tiempo descubrieron que mientras más se destruía la naturaleza, más humanos se iban con ella. Era la única salida, dejar que se perdiera todo para poder deshacerse de ellos. Esperaron la extinción de toda especie. Observaron como morían de diferentes formas.

De sed, de hambre, de asfixia e intoxicación. Ya nada podría salvarlos. La tierra estaría mejor después de que todo acabara porque solo así volverían a tomar el control de lo ya destruido, de aquellas cenizas del mundo perfecto que alguna vez existió, nacería otro con mejores defensas ante organismos ajenos al planeta.

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