Los Enamorados

A la Morgue llegó una caja de madera negra llena de muñecos de tela, sólo tenían una etiqueta que decía "Los enamorados", así que así asumimos que era su nombre. La caja estaba sellada, no tenía ninguna instrucción ni remitente, al examinarlos descubrimos que cada muñeco es distinto.

Lo siguiente es lo que aprendimos de ellos en el tiempo que hemos pasado a su lado.


Los enamorados aman el amor pero no tienen la vida suficiente para encontrarlo.

Tienen un cuerpo marchito que no puede valerse por sí mismo, sólo se arrastran por el suelo como serpientes

Están en una constante búsqueda de alguien para volcarse completamente.

Su consciencia sigue intacta, así como su memoria.


Los enamorados no están vacíos, sus cuerpos fueron removidos de los órganos y volvieron a ser rellenados de sueños, pero algunos se volvieron pesadillas.

A menudo las pesadillas de esfumaban, así que los cosimos para que no huyeran.

Se les otorgaron ojos para que pudieran así reconocer a su ser amado, sin embargo este rara vez aparece.


Los enamorados nos persiguen siempre, aparecen en distintos lugares o en rincones, escuchamos su llanto cuando se sienten solos y su risa cuando están acompañados.

En la Morgue los hemos adoptado y ahora los acompañamos en su búsqueda eterna por la paz, por un sueño que no se convierta en oscuridad y por un cuerpo que albergue más que una conciencia intranquila.






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