LA MÉDIUM: Al fin en salas Mexicanas

Como anteriormente lo discutíamos en este mismo espacio mis putrefactos lectores... La cinta tan esperada por los fanáticos del cine de terror ya está en carteleras y encontramos algunas reacciones diversas entre la audiencia. Sin embargo sabíamos que esto pasaría pues como lo han hecho unas antes, La Médium subió sus propias expectativas mucho tiempo antes de su llegada, por lo que todo cinefilo esperaba algo muy en concreto. Si no entendiste qué ocurrió (spoilers) durante y al final de esta cinta te resumiré un poco a continuación.



Dirigida por Banjong Pisanthanakun y escrita por Na, Hong Jin, en Isán, para mostrar la terrorífica posesión de una joven adolescente, Mink (Narilya Gulmongkolpech), cuyo espíritu dentro se presume ser un ente siniestro del cual buscará librarse Nim (Sawanee Utoomma), la tía de la víctima y médium de la diosa Bayan.

El filme cumple con la rareza y el folclor de las producciones asiáticas, saliendo de las aburridas y ya nada sorprendentes fórmulas de horror Hollywoodense y teniendo giros bastante oportunos, dignos de mantener en suspenso al fanático. Sin embargo, es una cinta con un estilo muy de autor, si desconocen este tipo de cine o el trabajo de Na, Hong Jin es posible que se les haga una película larga, tediosa y aburrida, pues carece de clichés y resoluciones rápidas.


Al principio se cuenta que la diosa Bayan es una deidad ancestral, de las buenas, porque también existen espíritus malos, que ha canalizado su energía desde hace varias generaciones en la familia Tonvali, a la que pertenece Nim. Nadie sabe la historia de Bayan, sólo que habita exclusivamente en mujeres y protege al pueblo de Isan. Primero fue sue abuela, después su tía y la tercera generación tendría que ser Noi, sin embargo, ella la rechazó por medio del cristianismo y la diosa se refugió en Nim.

Al empezar las posesiones de Mink, todo parecía indicar que un espíritu demoníaco se había metido a su cuerpo. Su sintomatología era perversa, por lo que descartaron que Bayan estaba tratando de convertirla en la cuarta generación de su médium. Nim se convenció de que era la pura maldad y acudió con un exorcista que realizaría un ritual para curar a la joven.

Desafortunadamente, Nim fallece a días del exorcismo y tras saber que Noi realizó un hechizo chamánico para cederle las estafeta como médium de Bayan, es decir, faltó a su fe e intentó engañar a la deidad. La ceremonioa sale mal y todo se convierte en un baño de sangre, destazamientos y visceras. Nadie sobrevive, excepto Mink, quien termina por estrangular a Noi de forma brutal. Y aquí termina la película, mostrando un muñeco utilizado en prácticas chamánicas malévolas.

Lo que realmente sucedió no fue la posesión de algún espíritu malvado, sino quela diosa Bayan esperó el momento para cobrar venganza contra Noi, quien la rechazó como huésped y mostró escepticismo ante su obligación como médium. La falta de conocimiento sobre los origenes de Bayan les cobró caro a las Tonvali, pues en sus registros jamás imaginaron que, pese a ser un espíritu benévolo con el pueblo, traicionarla desataría una furia incontenible.

Pese a que Nim fue buena con ella y defendió su presencia, la abandonó muy temprano en el filme y se hospedó en el cuerpo de Mink para consumirla y asesinar a cada uno de los integrantes de esta familia. Hasta eso, con su penúltima médium, fue misericordiosa y causó su muerte durmiendo. Al perro de casa lo cocinó y lo devoró, al bebé de su tío Manit (Yasaka Chaisorn) se lo comió; a su tío lo poseyó alguno de sus sirvientes, a los documentalistas los asesinó y, finalmente, a la que perdió fe, Noi, la quemó viva.


Al final el resultado que tenemos es una buena construcción de la historia, los hilos bien tejidos que nos desemboca en la revelación de que ha estado ahí por mucho tiempo. Y nos deja satisfechos. ¿A ti qué te ha parecido?



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