• La Chica Llamada Cuervo

Despierta

Todas las noches al cerrar los ojos aparece esa figura en mi habitación.

Es sólo una sombra - me decía a mí misma para tranquilizarme, pero en el fondo sabía que era algo más.

Con el tiempo le fui perdiendo miedo y abría los ojos un poco para ver si estaba ahí, y sí, siempre estaba ahí vigilando, en silencio como si lo hubiera contratado para cuidar mis sueños.

No respira, no se mueve, no parpadea, sólo está ahí viéndome. Me he preguntado varias veces qué hace aquí. ¿Seré la única que lo ve en las noches o hay más gente como yo siendo vigilada al dormir? Me gustaría tener una respuesta, pero por ahora sólo me queda acostumbrarme a cerrar los ojos y comenzar este juego.

Algunas noches le tengo más miedo que otras, como por ejemplo, la primera noche en que se movió. Estaba acostumbrada a verlo siempre a la misma distancia pero una noche cuando abrí los ojos ya estaba a medio metro de mí: sin respirar, sin parpadear. Inmediatamente me cubrí el rostro con las cobijas y comencé a llorar. A partir de esa noche siempre está a esa distancia o algunas veces a menos. Parece que hubiera un despertador dentro de mí que me alerta cuando tengo que abrir los ojos y verlo.

Abre los ojos, es momento de saludar a las sombras.


No es a las tres de la mañana, esta sombra, o lo que sea que se trate, es algo más que no espera a que oscurezca o que la noche sea tan profunda, llega desde el primer momento en que cierro los ojos. Hoy fue igual, no sé en qué momento caí dormida pero en cuanto abrí los ojos lo vi frente a mí, una de sus manos tocando mi cama y su cuerpo totalmente paralizado, igual que el mío. Nos hemos mirado fijamente por varios segundos pero nada ha cambiado, creo que está esperando a que vuelva a dormir para acercarse más.

Si tan sólo pudiera permanecer más tiempo despierta...





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