Autopsia: Principio de incertidumbre

Cecilia Magaña, una previa víctima de la Morgue, buscó proactivamente volver a nuestra fría plancha, envió una solicitud para volver, envolvió su cuerpo en una bolsa negra y nos envió las instrucciones de cómo debíamos de recibirla.


Los monstruos nos reunimos en la entrada para cargar su cuerpo, abrimos la bolsa y dentro vimos su libro: Principio de Incertidumbre, lo tomamos de sus manos y comenzamos a leerlo en voz alta.

Conforme las palabras sonaban, su cuerpo iba recuperando la vida, pero claro, una lectura así nos llevó a cuestionarnos:

¿Realmente está volviendo a la vida o es que en este plano no murió? ¿Es que la vida es eterna o es que siempre estamos muriendo?

Una vez que sus ojos se abrieron nos reunimos a su lado y ella nos comenzó a contar la historia de una chica que busca conocer a su hermano una vez que él ya está muerto, habló de cómo el duelo nos puede llevar a un punto de dolor extremo y sobre cómo la ciencia ha llegado a explorar lugares desconocidos para el hombre. Nos contó la historia de cómo una chica, al sentir la muerte e infinita ausencia de su padre, fue capaz de acceder a tener sexo con cadáveres sólo para confirmarse a sí misma de que él sigue vivo en algún lugar.


Durante nuestra lectura/plática con ella, nos detalló más sobre ese experimento, mismo, que debo de admitir, nos vimos muy tentados a recrear en nuestra misma Morgue: ¿es probable que si una mujer tiene sexo con un cadáver, en algún plano de su existencia él esté vivo y pueda embarazarla? La simple idea de que un ser no muere, o que muere eternamente es algo que abre un mundo de posibilidades, tales que no podríamos ni comenzar a enunciar, y así fue cómo inició la incertidumbre.

Los monstruos nos cuestionábamos si en otro plano éramos humanos, si en este mismo momento hay otro monstruo afuera haciendo actividades normales de ser humano normal o si acaso en otro plano nunca nacimos.


Cecilia Magaña trató de tranquilizarnos diciéndonos que si todo es posible entonces todo puede ser eterno, y el concepto de eternidad es algo que amamos en la Morgue.



Al finalizar su relato, cerramos el libro, lo colocamos en un lugar especial de la casa y la llevamos a ella al comedor a cenar, ahí ella nos habló de cómo el monstruo de Frankestein inspiró ese experimento y sin dudarlo más me levanté y dije: tenemos que hacerlo.


Ella continúa en la Morgue, analiza cadáveres, su ADN y sus causas de muerte para seleccionar a los más aptos para estas pruebas, le hemos brindado un laboratorio y voluntarios, todo en nombre de la ciencia, el terror y los monstruos.


A pesar de que estará confinada en nuestras frías habitaciones por un tiempo, ella estará dando clases de creación de personajes en una plataforma en línea y pueden inscribirse para poder crear historias tan poderosas como la suya en el siguiente link:

https://www.domestika.org/es/courses/2684-psicologia-de-personajes-en-relatos


Así como también pueden conseguir su propia copia del libro que le voló la cabeza a los embalsamadores de Rigor Mortis aquí:

https://editorialparaisoperdido.com/libro/principio-de-incertidumbre/


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