Autopsia: Metal Caído del Cielo

A la Morgue llegó una caja negra cerrada. Todos los monstruos nos reunimos a abrirla en la sala, la colocamos en medio y lentamente abrimos la caja para descubrir su contenido.


Dentro de la caja había una hoja en blanco que decía Mr Pink, estaba manchada de gotas de sangre y venía con las instrucciones de cómo encontrar la siguiente hoja.

Mientras caminábamos por la Morgue buscando las hojas escuchamos entre las paredes cómo se contaba una historia: era la voz de un chico, él hablaba de cómo los libros de Lovecraft lo habían salvado de la realidad para luego ser interrumpido por la voz de una chica que ponía pausa a su relato para ponerle play a la música de metal.


Encontramos la siguiente hoja, decía Alejandro y tenía huellas de tentáculos en ella, al sostenerla la voz del chico se hizo más fuerte, entonces entendí lo que narraba: nos estaba contando una historia desde la soledad, hablaba de sus libros, de sus abuelos y de la violencia de la que había sido testigo.


Continuamos caminando, la tarjeta nos había llevado a encontrar otra que decía Maya junto con el dibujo de una jaula de pájaro. La sostuve fijamente y de nuevo escuchamos la música, sabíamos que ella estaba ahí cerca pero no quería hablarnos así que guardamos silencio y poco a poco nos contó su historia. La chica habló de su padre, de cómo había lastimado a su madre de tal forma que todo el mundo que la viera de ahora en adelante lo sabría, habló del miedo, del enojo....y entonces, supimos dónde encontrarlos.


Salimos al jardín de la Morgue y encontramos un árbol nuevo lleno de frutos rojos. Debajo del árbol estaba Miguel Lupián, él regaba el árbol y de su tierra surgieron más historias.

Comenzó a llover, pero era realmente ceniza o restos de vida como lo llamaría en su historia. Cada raíz que surgió de ahí nos contó una historia fantástica como cuando Mr Pink finalmente hizo justicia para la vida de dos chicos, y de cómo el saberse con superpoderes logró que ellos cambiaran el mundo. Una de las raíces contó la historia de una mujer que se volvió un puma y otra de cómo los adultos desconocían el mundo en el que realmente vivían.


Finalmente terminamos de escuchar todos los relatos y el árbol dejó de producir más frutos, era momento de que se fueran.

Antes de que se marchara, llevamos a nuestra visita al anfiteatro y los acostamos en una camilla. Lo vi fijamente mientras Ghoulunuar lo anestesiaba (siempre le ha encantado jugar con vivos), y una vez que confirmamos que estaba dormido abrimos su cuerpo.

Uno no puede pasar por la Morgue sin pasar por una autopsia....


Fuimos muy cuidadosos al cerrarlo, nos aseguramos de que nadie nunca sepa que pasó por aquí, sin embargo, les debo de confesar que antes de cerrar su cerebro tomé una parte y la intercambié con una de mis pesadillas. Un poco de oscuridad nunca ha dañado a nadie...


Lo vimos alejarse de la Morgue cargando sus semillas, irá a sembrar su árbol de frutos rojos en otro lugar que se haya marchitado de fantasía, con más gente que necesite encontrar la magia. Nosotros, como ya hemos conservado una parte de su cerebro, tendremos relatos fantásticos que seguramente nunca se agotarán.







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