Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll


Es el clásico de la literatura infantil: el gran referente de fantasía e imaginación. Además, la locura de Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido por el pseudónimo de Lewis Carroll, le ofrece al lector una variedad infinita de interpretaciones en Alicia en el país de las maravillas.


El libro se separa de nosotros tanto tiempo, más de ciento cincuenta años, que su huella en el imaginario de la gente ya tiene la impronta de un mito.


¿Dentro de otros ciento cincuenta años los historiadores creerán que las aventuras que encontramos en Alicia en el país de las maravillas eran comunes en el siglo XIX?


Las preguntas de ¿a dónde fue Alicia?, ¿qué es en realidad la madriguera del conejo? y ¿está soñando? son cuestiones que cada lector abordará de acuerdo a su malicia.


Alicia en el país de las maravillas es en realidad miles de historias que tienen como punto de partida la interpretación del público.


Yo, una perspicaz pierna cercenada de marinero loco, pienso que la historia detrás de Alicia es perturbadora. Lo que vemos, la punta del iceberg que nos concedió Lewis Carroll, es benévola con los lectores sensibles y fáciles de impresionar.


La historia ofrece la opción, si el lector así lo desea, de interpretar el libro como algo inocente. Los curiosos leerán en ella episodios de paranoia, persecución y locura.


La distorsión que vemos de las dimensiones de tiempo y espacio es una obra de arte que hace de Lewis Carroll un clásico.


Es apasionante ver cómo crece Alicia a través de sus aventuras del otro lado de la madriguera. Desde una niña muy aburrida junto a su hermana en un parque, hasta la persona que nos muestra carácter y personalidad durante y al final del recorrido.


Al término de las aventuras, Alicia triunfa en un mundo de caos y sinsentido, arrastrando a la lógica a un lugar secundario.


Contemplamos el proceso de madurez de Alicia, similar al de todos los niños rodeados de gente orate que te dicen qué hacer, te ordenan y al final quedas tú solo en un mundo en el ya comprendes que tus decisiones te afectan principalmente a ti y pueden ser de vida o muerte.





Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido por su pseudónimo de Lewis Carroll, nació en Daresbury, Cheshire, Reino Unido, el 27 de enero de 1832.


Fue un diácono anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor británico. Sus obras más conocidas son Alicia en el país de las maravillas y su continuación, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí.

Dodgson escribió poesía y cuentos que envió a varias revistas y que le reportaron un éxito discreto.


Entre 1854 y 1856 su obra apareció en las publicaciones de ámbito nacional The Comic Times y The Train, así como en revistas de menor difusión, como la Whitby Gazette y el Oxford Critic.


La mayor parte de estos escritos de Dodgson son humorísticos y satíricos.


Falleció en Guildford, Surrey, Reino Unido, el 14 de enero de 1898.

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