Perder el Control


Siempre he tenido miedo a perder el control.

Me da miedo pensar que alguna situación está fuera de mi alcance y que alguien más decidirá sobre mi destino; sin embargo, a veces fantaseo con hacerlo.

Sueño con tirarme a un abismo, estar en un edificio muy alto, cerrar los ojos y sólo dar un paso adelante, dejar ir.

Me imagino la libertar de sólo caer, sin volar, sin que haya una red esperándome, sólo caer. Pero eso nunca pasa, muchas veces mi cabeza se vuelve una prisión que no me deja escapar, me aferra a su interior y no me deja ver detrás de los barrotes, entonces, empiezo a sostenerme de todo lo que tengo y digo esas palabras: no te vayas, no me dejes.

Nunca sé a quién se lo digo, ¿a mí? ¿a alguien más? sólo sé que cuando eso pasa no quiero estar sola ahí, sólo quiero caer y no volver a estar de pie.

Pero siempre nos levantamos, ¿no? es lo que hacemos los cuervos, volar, asegurarnos de nunca caer tan profundo que sea imposible levantarnos, sin embargo, sólo algunas veces me gustaría saber cómo se siente perderme, soltar...olvidar.

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