Ceguera

Ceguera

—¿Quieres ver de verdad? El procedimiento no duele. Tengo que sellar tus ojos con grapas, raspar tus córneas con un picahielos o el clásico punzón en el iris. No te pongas así. Lo que pasa es que los que son como no saben que cerrar los ojos es abrirlos y abrirlos es cerrarlos. Lo real está en las sombras. Los ciegos guardan el secreto: son celosos de la luz que los ilumina a al clausurar sus ojos. ¿Quieres intentarlo?

Paranoia

Paranoia

Sus padres la llamaron María creyendo que el pecado nunca la encontraría, pero fue un Cristo de piedra quien la descubrió Todos rezaban pero para Maria otros planes había Cubrió las ventanas y cerró la puerta pero él encontraba la forma de observarla Destapó su cuerpo en forma de lujuria, esto lo hizo enojar, y tras un grito de terror él al cuerpo de María entró Ahora la ve a través de sus ojos y la siente dentro de su piel Ve fijamente su mirada y lo verás ahí, devolviéndote un sonrisa

Fobia de impulsión

Fobia de impulsión

Entré a su habitación y lo secuestré. Lo guardé en una caja, su cuerpo fue disminuyendo así que cada día cabía mejor Cuando lo alimenté vi que su estómago se hizo más pequeño, necesitaba menos alimento Empecé a alimentarlo con un gotero, la caja ya le quedaba grande, era ya del tamaño de un pájaro sin las alas para escapar. Lo tomé en mis manos y vi cómo sus ojos eran diminutos, ya casi no era nada. Con la otra mano lo cubrí y lo aplaste, sus pequeños huesos crujieron y se apagó.

Oscuridad

Oscuridad

No soy ausencia de luz —nada tan impreciso como tratar de definir algo por lo que no se tiene—. Yo soy el monstruo sin máscara: el terror que escondes en tu gama infinita de rostros falsos. Soy lo oculto, soy el misterio, los secretos, las sombras, lo perturbador, lo vergonzoso. No te hagas el que no me entiende. Soy tu reflejo cuando al fin te atreves a ser sincero.

Cuervo

Cuervo

Hoy la máscara dolía hasta los huesos "Por favor Cuervo no me obligues a usarla" - suplicó la niña, pero ya era demasiado tarde, el cuervo estaba decidido.

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Las ilustraciones de este sitio pertenecen a sus autores.
 

Paranoia

Sus padres la llamaron María creyendo que el pecado nunca la encontraría, pero fue un Cristo de piedra quien la descubrió Todos rezaban pero para Maria otros planes había Cubrió las ventanas y cerró la puerta pero él encontraba la forma de observarla Destapó su cuerpo en forma de lujuria, esto lo hizo enojar, y tras un grito de terror él al cuerpo de María entró Ahora la ve a través de sus ojos y la siente dentro de su piel Ve fijamente su mirada y lo verás ahí, devolviéndote un sonrisa